UNA NOCHE EN EL SANDY-ANNE





Comienza una nueva guardia. El dia ha pasado tranquilo. Daniel me da el relevo y, con los ojos entrecerrados ya por el suenio, me dice que no ha habido novedades.
-Good night!
-Good night!
Todos duermen. Me pongo el abrigo porque aunque ya no hace el frio que hacia los tres primeros dias, de hecho las tormentas que nos perseguian y nos zarandeaban ya nos han dejado descansar un poco, el viento en cubierta no para ni un minuto.
El cielo, como cada noche, esta plagado de estrellas, la luna se acaba de esconder por lo que ya no se distingue el horizonte, solo se que esta ahi porque el manto estrellado cede el paso a la oscuridad absoluta, al mar.
El radar no detecta a nada ni a nadie, la pantalla esta limpia. Durante la noche una de las cosas mas importantes es no colisionar con otros barcos o cualquier otro obastaculo que pudiera haber. Existe un acuerdo sobre preferencias de paso y sobre quien "se quita de en medio" y claro, el Sandy-Anne con sus 38 pies de eslora, es casi siempre el que tiene que apartarse. Sin embargo, desde que dejamos de ver la costa de Mozambique hace un par de dias, la verdad, es que no hemos visto a nadie.
Salgo fuera, a cubierta y me siento en el timon. Aqui no se escuchan los mil millones de crujidos del barco que se ven acallados por las olas que bien surcamos, bien chocan contra el casco. Y la vela, la vela principal que cuando cambia el viento y esta mal colocada golpetea con fuerza sus infinitos metros de tela.
Cosas que hacer durante la guardia:
-Disfrutar de las noches inmensamente estrelladas en medio del oceano.
-Pensar.
-Comprobar cada pocos minutos en el cuadro de mandos que el rumbo fijado en el piloto automatico coincide con el que marca la brujula y el GPS, ya que la tecnologia puede fallar.
-Controlar los cambios de direccion y fuerza del viento.
-Mirar a la noche para comprobar que no hay luces de ningun barco en nuestro rumbo con el que podamos colisionar.
-Despertar al capitan ante cualquier anomalia. -Escuchar el mar, el viento. -No dormirse.
-Sencillamente estar. Estar en medio de un oceano, rodeado de vida y de noche.
Y en ello estoy en este momento mientras escribo esto que lees. En una hora tengo que dar el relevo y si la noche acaba igual que ha ido hasta ahora... habra sido mi primera guardia sin incidencias. Mis horas de guardia preferidas: aquellas en las que empiezas de noche y terminas una vez ha amanecido. Es como tener la sensacion de ser un testigo oculto de como comienza todo de nuevo, un nuevo dia. Hoy no me ha tocado esa, pero maniana si.

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